viernes, 1 de enero de 2021

CyT contra el Hambre 4️⃣5️⃣1️⃣ proyectos presentados

  

Núñez, Salvarezza, Tolosa Paz, Franchi, Arroyo, Peirano y Romano

 Se presentaron 451 proyectos para la convocatoria “Ciencia y Tecnología contra el Hambre”

Las propuestas se distribuyen en iniciativas de tecnología y producción de alimentos, tecnología para acceso al 🚰agua y saneamiento y proyectos de investigación y desarrollo orientados, con potencialidad de integración a políticas públicas enmarcadas en el Plan Nacional “Argentina contra el Hambre”.

El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, 👨‍🔬Roberto Salvarezza, presentó junto al ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo y la presidenta del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, Victoria Tolosa Paz, los resultados de los proyectos presentados en la convocatoria del Programa “Ciencia y tecnología contra el Hambre”.

La reunión, que se realizó en Centro Cultural de la Ciencia en el Polo Científico Tecnológico, contó también con la presencia del subsecretario de Coordinación institucional del MINCyT, Pablo Núñez; el presidente de la Agencia I+D+i, 👨‍🏫Fernando Peirano y el gerente de vinculación tecnológica del CONICET, Sergio Romano.

El ministro👨‍🔬 Salvarezza agradeció la presencia de los funcionarios destacando que “Nosotros creemos que el Ministerio de Ciencia tiene que atender, no solo los temas de ciencia, sino todos los temas que necesita el país. 

Tuvimos una emergencia llamada Coronavirus que nos llevó mucho tiempo de trabajo y aprendimos mucho. 

Aun así, nunca descuidamos la otra emergencia que tenemos y que hoy nos encuentra reunidos en esta mesa de trabajo para presentar cual fue la respuesta de toda la comunidad científica con respecto a esta convocatoria”.

Seguido a las palabras de inauguración del Ministro, el subsecretario Nuñez presentó el Mapa de proyectos CyT contra el Hambre interactivo con las locaciones de los 4️⃣5️⃣1️⃣ proyectos

“El objetivo principal de la convocatoria fue focalizar las capacidades del científico-tecnológico para integrar el conocimiento y los desarrollos tecnológicos y sociales en soluciones para el acceso a la alimentación y al 🚰 agua segura, así como al abordaje de la vulnerabilidad socio-ambiental. 

Buscamos fortalecer el impacto del sistema científico-tecnológico en articulación con el sector productivo, con la coordinación de las prioridades de Gobierno, en esta 📝agenda urgente del país. 

Recibimos una gran cantidad de proyectos, con una muy amplia representación federal y con proyectos estrechamente vinculados a los perfiles productivos regionales y provinciales y que creemos van a tener un fuerte impacto”.

De izquierda a derecha: Romano, Franchi, Tolosa Paz, Núñez, Salvarezza, Arroyo y Peirano.

Por su parte, Tolosa Paz indicó que “Estamos muy orgullosos de formar parte de un Gobierno que vuelve a poner al Ministerio de Ciencia y Tecnología al servicio de la transformación real de la población con extrema vulnerabilidad, como son los hombres y mujeres y población 👧👧infantil que padecen hambre en la República Argentina”.

Además, la funcionaria aseguró que “hay una manera de transformar esta realidad y es con un Estado presente y con un desarrollo científico tecnológico que amplíe la producción de alimentos de alto valor nutricional que genere mayores oportunidades, para que esos alimentos lleguen a la 🍽 mesa de todos y todas que lo necesitan. 

Estamos muy contentos de ver, no solamente la potencialidad de este financiamiento, sino ver potencia enorme de un ministerio que vuelve a estar vehemente a las puertas de transformar la vida de las y los argentinos”.

El Plan Argentina contra el Hambre es una convocatoria abierta a los diferentes sectores de nuestra sociedad para trabajar unidos en garantizar el derecho a la alimentación. 

Por eso, celebramos la gran convocatoria que tuvo esta iniciativa del ministro👨‍🔬 Salvarezza, que nos posibilitará sumar las capacidades y saberes de 👩‍🔬👨‍🔬investigadores y 👨‍🏫👩‍🏫académicos, especialmente por medio de la ciencia aplicada para potenciar la producción de alimentos en todo el país, generando más empleo y ayudando a bajar los costos de la canasta básica”, indicó el ministro Daniel Arroyo.

Cabe destacar que el 21 de diciembre finalizó la primera convocatoria del Programa “Ciencia y Tecnología contra el Hambre”, realizada por la Unidad Ciencia y Tecnología contra el Hambre –integrada por el MINCYT, el CONICET y la AGENCIA- en conjunto con el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales.

Se presentaron 4️⃣5️⃣1️⃣ iniciativas de grupos de investigación y desarrollo de todas las provincias del país pertenecientes a: 

CONICET (103), INTA (43), INTI (11), INA (3), CITEDEF (3), CIC (3), CNEA (1), 51 🏛Universidades Nacionales (247 proyectos) y 13 🏛Universidades Privadas (17), entre otras instituciones científicas y tecnológicas nacionales o provinciales. 


Las propuestas se distribuyen en iniciativas de 

1 Tecnología y producción de alimentos (29%), 

2 Tecnología para acceso al 🚰agua y saneamiento (19%),

3 Proyectos de investigación y desarrollo orientados (52%), con potencialidad de integración a políticas públicas enmarcadas en el Plan Nacional “Argentina contra el Hambre”.


Entre las temáticas se encuentran: 

1 Producción de alimentos con alto valor nutricional, 

2 Escalado de procesos productivos, 

3 Tecnologías🚜 para la agricultura familiar, 

4 Tecnologías para el acceso y uso del 🚰agua, 

5 💡Innovaciones para el tratamiento de aguas residuales, 

6 Sistemas de riego limpios y sustentables, 

7 Fortalecimiento de las economías regionales, 

8 Acciones orientadas al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, 

9 Producción🌱 agroecológica, 

10 Educación 👩‍🎓👨‍🎓alimentaria y nutricional, 

11 Agricultura familiar en zonas periurbanas, 

12 Seguridad y soberanía alimentaria, 

13 Lactancia🍼 humana, 

14 Empleo joven, entre otras.

Durante los primeros días de enero, finalizará el proceso de análisis de admisibilidad y elegibilidad, a cargo del MINCYT, orientado a la validación de requisitos formales de la presentación. 

Luego, se pasará a un proceso de análisis de las propuestas en comisiones asesoras interdisciplinarias e interinstitucionales, conformadas por expertas y expertos de organismos científico-tecnológicos de todo el país y referentes de organismos nacionales e internacionales como el Ministerio de Desarrollo Social, el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, FAO, UNICEF, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). 

El análisis contará también con la valoración de las jurisdicciones provinciales.

La publicación de los resultados prevé realizarse durante el mes de marzo, para que los proyectos seleccionados estén en plena ejecución durante el año 2021.

Las iniciativas seleccionadas recibirán un financiamiento por parte del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), a través de la Secretaría de Asuntos Estratégicos (SAE).

MINCyT

inngeniar


viernes, 28 de febrero de 2020

Desarrollan envase a partir de polimeros biodegradables para la harina de nuez


Autores del avance: Adriana Pinotti (Izq.), Javier Lamarra y Sandra Rivero.

Un material de envase bicapa desarrollado por científicos de La Plata actúa como barrera al oxígeno, al vapor de agua y a la radiación UV preservando la calidad de alimentos susceptibles de sufrir rancidez.

Investigadores argentinos desarrollaron un envase  que conserva por más tiempo la calidad de la harina de nuez.

“Por estar formulado con compuestos biodegradables, el envase que desarrollamos es amigable con el ambiente, además de preservar la calidad del producto en beneficio de la salud de los consumidores”, afirmó a la Agencia CyTA la directora del estudio Adriana Pinotti, perteneciente al Centro de Investigación y Desarrollo en Criotecnología de Alimentos (CIDCA), con sede en la ciudad de La Plata.

Pinotti, y dos integrantes de su grupo, Javier Lamarra y Sandra Rivero, diseñaron un material compuesto por una capa de quitosano con nanopartículas funcionalizadas con ácido gálico con propiedades antimicrobianas y antioxidantes y una capa de alcohol polivinílico mediante la técnica de termocompresión.

La aplicación de estos materiales activos en el envasado de alimentos susceptibles de sufrir oxidación representa una alternativa sustentable.

La harina de nuez, un subproducto de la producción del aceite de nuez, posee una cantidad remanente de lípidos después del proceso de extracción que pueden oxidarse por exposición a diferentes factores tales como luz,  humedad,  presencia de oxígeno, entre otros.

Tal como revela la revista “International Journal of Biological Macromolecules”, los científicos platenses envasaron el alimento durante 105 días en condiciones de humedad controlada y a distintas temperaturas de almacenamiento.

Los investigadores observaron que el envase desarrollado condujo a un retraso en los procesos de oxidación lipídica del alimento.

De acuerdo con el primer autor del estudio, Javier Lamarra, becario posdoctoral del  CONICET en el CIDCA (UNLP-CONICET-CIC), el envase que desarrollaron posee nanocápsulas de ácido gálico, un compuesto activo con propiedades antioxidantes y antimicrobianas, capaz de absorber radiación UV.

De este modo, los investigadores pudieron combinar materiales biodegradables y obtener un sistema bicapa activo con propiedades de barrera al UV, al vapor de agua y al oxígeno adecuadas para envasar un alimento susceptible de sufrir oxidación como la harina de nuez.

“Los resultados en esa dirección demostraron que estos materiales retrasaron los procesos de autooxidación lipídica”, destacó Lamarra.

El sistema desarrollado se encuentra en fase experimental a escala de laboratorio, explicó Lamarra, también auxiliar docente de la cátedra de Fisicoquímica Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP.

“Sería necesario escalarlo a nivel planta piloto y evaluar la factibilidad de adaptación del procedimiento a la planta de procesamiento o línea de producción  de materiales”, indicó.

Agencia CyTA-Fundación Leloir

lunes, 17 de febrero de 2020

Mani - Prolongan la vida util con un residuo de la industria


Los científicos de Córdoba lograron prolongar la vida útil del maní 
con un residuo de la industria.

Los científicos de Córdoba emplearon un recubrimiento basado en una harina que se elabora a partir de un subproducto de la industria manicera, que hasta ahora solo se utilizaba como alimento animal.

Córdoba, la provincia que acapara el 90% de producción de maní a nivel nacional, fue sede de un hallazgo científico que está cerca de lograr un almacenamiento que preserve la calidad y sabor de ese producto mediante el empleo de métodos amigables.

Si bien el uso de envases con materiales sintéticos de baja permeabilidad al oxígeno y la aplicación de tecnologías de atmósfera modificada (vacío) mejora los efectos de protección de la calidad química y sensorial de los granos de maní, son altamente contaminantes y muy costosas para la industria de ese sector.

Ahora, investigadores del CONICET, en la ciudad de Córdoba, lograron desarrollar una alternativa para resolver esta problemática.

“Demostramos que las coberturas comestibles a base de harina de maní son una alternativa natural, amigable con el medio ambiente y de bajo costo para prolongar la estabilidad de los granos de maní y así disminuir el uso de materiales sintéticos”, afirmó a la Agencia CyTA-Leloir la primera autora del estudio, María Paula Martín becaria posdoctoral del CONICET en el laboratorio de Nelson Grosso en el Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal (IMBIV), que depende del CONICET

Los investigadores del CONICET IMBIV desarrollaron recubrimientos a base de harina de maní desengrasada que es un subproducto obtenido por el prensado de los granos de maní para la generación de aceite.

“Este material se destina principalmente a la alimentación animal”, explicó Martín, quien también es docente de Microbiología Agrícola en la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNC.

Sin embargo, también sirve como materia prima para la elaboración de películas comestibles biodegradables para la protección de alimentos susceptibles al deterioro oxidativo y sensorial.

“Pueden agregar valor a la industria manisera”, sostuvo Martín.

Los investigadores colocaron muestras de maní sin recubrir envasado en bolsas comunes, otras con el recubrimiento natural también envasado en bolsas comunes y el resto sin recubrir pero envasadas en un envase sintético impermeable.

Y las almacenaron durante 180 días en un horno de circulación forzada en condiciones de oxidación acelerada a 40 °C.

Los análisis de laboratorio demostraron que el recubrimiento de harina de maní desgrasada protegió mejor a los granos frente al oxígeno, por lo que preservó sus niveles de vitamina E y otros atributos durante ese período y retardó la aparición de sustancias de “oxidación lipídica”, un proceso químico que produce sabores desagradables.

Por otra parte, un panel de jueces entrenados evaluó las muestras en función del color, la rugosidad, el brillo, la dureza y el sabor, observando resultados óptimos.

“Otra ventaja es que el recubrimiento a base de harina aplicado sobre maní tostado  disminuye la contaminación cruzada por distintos alérgenos en las líneas de producción durante el procesado”, destacó Martín.

Hasta el momento, los resultados del estudio han sido obtenidos in vitro a escala de laboratorio.

“Sin embargo, los procesos han sido así planeados para ser replicados a escala piloto”, anticipó la científica.

Y confió que ya existen industrias maniseras interesadas en aplicar esta estrategia.

Del estudio, publicado en “Journal of Food Science”, también participaron otros investigadores del IMBIV y de la Unidad de Investigación y Desarrollo en Tecnología Farmacéutica (UNITEFA), institutos pertenecientes a CONICET, y de la Facultad de Ciencias Agropecuarias (UNC):  Cecilia Riveros, Alejandro Paredes, Daniel Allemandi y Valeria Nepote.

 Agencia CyTA-Fundación


miércoles, 6 de febrero de 2019

Innovación en la FAO



La FAO considera a la innovación una fuerza motora clave para lograr un mundo libre de hambre y malnutrición, donde los alimentos y la agricultura contribuyen a reducir la pobreza de una manera económica, social y ambientalmente sostenible.

La innovación es un concepto que suele relacionarse directamente con la tecnología.

Sin embargo, la innovación es un concepto mucho más amplio.

La innovación es el proceso mediante el cual individuos u organizaciones ponen en uso productos, procesos o formas de organización -nuevas o existentes- por primera vez en un contexto específico; esto para aumentar la eficacia, la competitividad y la capacidad de recuperación con el objetivo de resolver un problema.

¿Por qué es importante la innovación?
















FAO



domingo, 20 de enero de 2019

Innovar para el futuro de la alimentación y la agricultura



El Salvador: un grupo de agricultores usa invernaderos de madera de bajo coste como solución a la limitada disponibilidad de tierra y agua. Aquí, los campesinos cultivan tomates, pimientos verdes y pepinos en vertical para aprovechar de manera eficiente el espacio disponible 
y poder recolectar durante todo el año. 
©Boris Corpeño

Cómo ayudan las innovaciones a reducir a cero el número de víctimas del hambre

Los agricultores no solo son nuestros productores de alimentos, sino que son también guardianes de nuestros recursos naturales: suelos, agua, biodiversidad y semillas.

Son, además, innovadores.

Desde los comienzos de la agricultura, han tenido que cambiar, adaptarse y crear nuevas formas de trabajar la tierra, lidiar con terrenos difíciles y soportar climas y fenómenos climáticos extremos.

Su supervivencia y medios de vida dependían de ello, por lo que encontraron formas de salir adelante.

Las granjas familiares representan el 90% de las explotaciones agrícolas del planeta y producen más del 80% de los alimentos a nivel mundial.

Los agricultores familiares gestionan además cerca del 75% de todas las tierras agrícolas.

Sin embargo, paradójicamente, a menudo son pobres y padecen inseguridad alimentaria.

Reconocer las innovaciones exitosas que ya han sido usadas y ayudar a difundirlas a otros agricultores, es vital para el futuro de la agricultura y la alimentación.

Necesitamos ampliar las innovaciones en la agricultura para poder alimentar a una población creciente y cada vez más urbanizada.

La innovación no son solo buenas ideas, y es mucho más que tecnología.

En pocas palabras, la innovación es el proceso a través del cual individuos u organizaciones utilizan productos, procesos o formas de organización –nuevos o ya existentes– por primera vez.

La innovación en la agricultura está presente en todas las dimensiones del ciclo de producción a lo largo de toda la cadena de valor, desde la producción agrícola, forestal, pesquera o ganadera hasta la gestión de insumos y recursos para el acceso a los mercados.

Presentamos cinco ejemplos de cómo la innovación está transformando la agricultura en el mundo:

1. En la República Dominicana, se aplicó la técnica del insecto estéril (TIE) para erradicar la mosca mediterránea de la fruta.

En 2015, un brote de esta plaga obligó al país a promulgar una prohibición inmediata de sus exportaciones de frutas y hortalizas, dañando gravemente la segunda fuente de ingresos más importante del país.

La TIE es una técnica innovadora en la que se esterilizan insectos machos en laboratorios.

Cuando se liberan en la naturaleza, se aparean con hembras, pero no tienen descendencia.

Con el tiempo, esto reduce significativamente la población de insectos.

En 2017, la población de moscas de la fruta mediterránea del país fue oficialmente erradicada.

La TIE es una de las formas de control más respetuosos con el medio ambiente, ya que no requiere el uso de productos químicos en el hábitat nativo del insecto.

2. En Tanzania, donde gran parte de la población rural tiene dificultades para obtener ingresos sostenibles, los agricultores están encontrando nuevos usos para el árbol indígena Allanblackia, ya que el aceite de sus semillas es rico en nutrientes.

Usando este aceite, los agricultores han desarrollado nuevos productos, como cremas y lociones para la piel, que son lucrativos en el mercado y han atraído la atención internacional.

Las incipientes cadenas de suministro en el país contribuyen a aliviar la pobreza y conservar la biodiversidad, dando a los campesinos locales la oportunidad de aumentar sus ingresos gracias al acceso a los mercados internacionales.


los miembros de IITA Youth Agripreneurs en Nigeria usan un horno de ahumado para poder vender bagres frescos a un precio más alto. © IITA
©FAO/Keith Cressman


Con el sistema eLocust3, la FAO ha monitoreado y previsto posibles amenazas a la producción alimentaria en Eritrea. La herramienta utiliza observaciones de campo realizadas durante las inspecciones y transmite los datos al Centro Nacional de lucha contra la langosta 
en tiempo real por satélite. 
©FAO/Keith Cressman

3. En la India, el gobierno del estado de Telanagana implementó un nuevo plan de seguros denominado Rythu Bandhu.

Este programa otorga a los agricultores en el estado 4 000 rupias (55 USD) por acre por temporada para apoyar las inversiones y comprar insumos agrícolas.

El personal de Rythu Bandhu supervisa la distribución de los fondos, recopila datos sobre el uso y resultados de las subvenciones y desarrolla una relación de proximidad con los campesinos para garantizar una planificación exitosa de los cultivos.

Este plan permite a los agricultores escapar de los ciclos de deuda y pobreza y desarrollar iniciativas agrícolas sostenibles y lucrativas.

4. A nivel mundial, se está utilizando una aplicación móvil llamada eLocust3 para monitorear y detectar rápidamente una de las plagas migratorias más peligrosas del mundo: la langosta del desierto.

La aplicación combina los últimos avances en información, comunicación y tecnologías satelitales en un sistema unificado de monitoreo y alerta temprana.

Ha contribuido de forma significativa a reducir la duración, severidad y frecuencia de las devastadoras plagas de langosta del desierto en África y Asia.

5. Otro ejemplo es una plataforma de inteligencia artificial, Agripredict, iniciada por una empresa en Zambia, y que además resultó ganadora en la competición #HackAgainstHunger de 2018 en Rwanda.

Se basa en el uso de una simple foto de teléfono móvil para detectar la presencia de plagas o enfermedades.

También puede pronosticar la probabilidad de invasiones de plagas, como el gusano cogollero del maíz, y predecir la posibilidad de patrones climáticos adversos como sequías, inundaciones y frentes fríos.


La FAO y sus socios utilizan drones para determinar los lugares donde los sistemas agrícolas están particularmente amenazados por los desastres naturales. © Knoell Marketing/Unsplash
Innovación para un mundo con #HambreCero

Innovación para un mundo con #HambreCero

Cada año exigimos más a nuestros recursos naturales.

El número de personas que sufre hambre aumenta y la población mundial crece.

En este contexto, la innovación agrícola es fundamental para ayudar a los agricultores familiares a utilizar los recursos de una manera mejor y más eficiente.

La FAO ha organizado un Simposio internacional sobre innovación agrícola en favor de los agricultores familiares para impulsar acciones colectivas y aumentar la comprensión sobre qué se necesita para apoyar la innovación.

El simposio ayudará a las partes interesadas y responsables de la toma de decisiones a formar nuevas asociaciones, intercambiar conocimientos y buscar oportunidades para ampliar las innovaciones agrícolas.

Debemos actuar de forma colectiva para eliminar las limitaciones (tecnológicas, sociales, organizativas, políticas o de otro tipo) que ahogan la capacidad de los agricultores familiares para innovar, al mismo tiempo que se fomenta el intercambio de buenas prácticas, productos y herramientas agrícolas.

La innovación es una de nuestras mejores herramientas para lograr un mundo #HambreCero.

FAO


jueves, 13 de diciembre de 2018

Premio ArgenINTA: distinguió a la innovación en alimentación saludable


En su XV edición, renovó su compromiso de estimular el emprendimiento de proyectos que promueven la calidad agroalimentaria.

Del acto, desarrollado en la sede de la Fundación, participaron autoridades de la Secretaría de Agroindustria de la Nación y del INTA.

Con la participación de emprendedores, cooperativas, asociaciones, investigadores y educadores de casi todas las provincias de la Argentina, esta XV edición del Premio ArgenINTA a la Calidad Agroalimentaria confirmó ampliamente su carácter federal.

Apuntando a la reinversión en mejoras para los proyectos, en la sede de la Fundación se reconoció a los ganadores de cada una de las siete categorías, con un premio que, en algunos casos, alcanzó los 100 mil pesos.

La ceremonia, encabezada por Juan Balbín –presidente del INTA– y Hugo García –director de la Fundación ArgenINTA–, contó con la participación de funcionarios de la Secretaría de Gobierno de Agroindustria de la Nación. Andrés Murchison –secretario de Alimentos y Bioeconomía–, Felipe Crespo –subsecretario de Agricultura Familiar y Desarrollo Territorial–, Mercedes Nimo –directora nacional de Alimentos y Bebidas–, Victoria Zorraquin –directora de Innovación Tecnológica para Pequeños Productores–, Daniel Pelegrina –presidente de la Sociedad Rural Argentina–, se sumaron y participaron de la entrega de distinciones.

El director de la Fundación explicó que “el premio a la calidad agroalimentaria trata de ser un reconocimiento a quienes cada día se esfuerzan para aportar una mejora a la calidad de la alimentación de los argentinos y, por qué no, del mundo”.

Además, en cuanto al segmento al que apunta explicó:

“Hay otros premios que se dan en el país, pero en este caso la fundación se orienta a los pequeños emprendimientos”.

En ese sentido, está orientado a resaltar “el esfuerzo de pequeños productores, empresarios e investigadores que trabajan a diario”, indicó García.

“Queremos destacar y reconocer a las personas, las familias y los grupos de trabajo que cada día hacen su aporte por una mejor alimentación de todos los argentinos”, aseguró.

Además, agradeció a todos quienes trabajaron en esta edición del premio y destacó la función del jurado. “Para nosotros es fundamental y nos da respaldo de la seriedad que tiene”, declaró.

En la misma línea, Balbín, quien también preside la Fundación ArgenINTA, expresó su gratitud con los evaluadores de los proyectos “por poner en valor a regiones, culturas, formas de trabajo y estilos de vida”.

Por otra parte, precisó que “los premios sirven para visibilizar y reconocer el esfuerzo, la creatividad y la innovación que es tan necesaria porque permite oportunidades, desarrollo y estar vivos”. En ese sentido, valoró que “ser parte de la innovación es ser parte de la vida”.

Como en oportunidades anteriores, entre los invitados estuvieron Soledad Nardelli, Elba Rodríguez, Gonzalo Alderete Pagés, Karla Johan y Carlos L´Osch, reconocidos cocineros de distintas regiones de la Argentina.


El premio prioriza temáticas como impacto social, innovación, empleo de sistemas de certificación voluntaria, agregado de valor y esfuerzos realizados para el posicionamiento de los productos.

15 años reconociendo la calidad

El premio prioriza temáticas como impacto social, innovación, empleo de sistemas de certificación voluntaria, agregado de valor a los alimentos argentinos para satisfacer la demanda de los consumidores y esfuerzos realizados para el posicionamiento de los productos, tanto a nivel nacional como internacional.

A lo largo de estos 15 años se destaca la calidad de los trabajos presentados por emprendedores, cooperativas, asociaciones, investigadores, educadores y científicos, de casi todas las provincias del país, demostración clara de su carácter federal.

En la categoría Investigación y desarrollo en el área de tecnología de alimentos el reconocimiento fue para el trabajo “Bioactivos en mermeladas” y la mención de honor para el proyecto “Diferenciación de origen geográfico y varietal de vinos argentinos”.

Por el rubro Personas físicas u Organizaciones que buscan la diferenciación como estrategia del incremento de la competitividad con sustentabilidad, el jurado destacó a “Capilla del Señor S.A”, una planta industrializadora de productos lácteos que, desde Córdoba, busca mejorar la competitividad de la pyme láctea y de la cadena, mediante la integración.

Con la mención, destacó el trabajo “Aceite y harina de nuez libre de gluten, Oro del Yokavil”, en Santa María de Catamarca.

En el segmento Cooperativas y/o Asociaciones que contribuyan al posicionamiento de los productos agroalimentarios argentinos premió a “Multiplicamos Fraccionando”, proyecto de la Cooperativa Agropecuaria Cañeros Unidos Ltda. J. B. Alberdi-Tucumán.

Con menciones de honor reconoció, en este caso, a dos emprendimientos: queso de Cabra de Milagro “Transformando nuestra producción”, de La Rioja, y a la Cooperativa “La Agroapícola”, de Buenos Aires.

Entre los Emprendimientos asociativos de productores no capitalizados, el premio a “Yo soy sano”, proyecto basado en la producción de yogures de soja fortificados con calcio y vitamina B12.

En la categoría Campañas de difusión y educación que promuevan los hábitos saludables, la innovación y sustentabilidad agroalimentaria, la distinción fue para “Fruteá tu escuela”, concurso orientado a estudiantes para generar conciencia sobre la importancia de una buena alimentación en las comunidades educativas.

Además, las menciones fueron para la Escuela Agencia Santafecina de Seguridad Alimentaria y la iniciativa mendocina “Enganchate con lo sano”.

En el segmento Valorización de especies y productos típicos locales, el premio fue compartido por proyectos del norte:

“Agregado de valor al fruto del algarrobo del Noroeste Argentino” y “El Monte Santiagueño nos da alimentos sin Gluten (Algarroba)”.

Además, reconoció con menciones a dos iniciativas de la provincia de Buenos Aires: el “Proyecto Noba” e “Ipomea, una batata que recupera el sabor y la identidad territorial”.

En la última categoría, Jóvenes emprendedores rurales, el galardón fue para Barritas de Cereales “NUTRIS” y la mención de honor para el proyecto “Sumando valor agregado a la cadena productiva del Sorgo: Elaboración de Cerveza Straus”.

INTA


domingo, 24 de junio de 2018

Alimentacion Espacial


No hay tienda de comestibles, sin problema

La comida es una parte tan importante de nuestras vidas y cultura.

Con tanta variedad disponible, es difícil imaginar elegir comidas o estar limitado al embarcarse en una misión de 6 meses en la Estación Espacial Internacional (ISS).

La capacidad de Space Food Systems de la Dirección de Salud y Desempeño Humano (HH & P) es responsable de evaluar, producir y envasar alimentos para cada misión y desarrollar menús.

Comida, no solo para la nutrición

Al igual que en la Tierra, la nutrición juega un papel clave en el mantenimiento de la salud y el rendimiento óptimo de los astronautas antes, durante y después del vuelo espacial.

La comida en órbita no solo es necesaria para ser de alta calidad, debe ser apetecible incluso cuando las papilas gustativas de un astronauta han cambiado debido a los cambios de fluidos de la ingravidez.

También debe ser segura, fácil de preparar y comer en un espacio confinado con opciones limitadas de calefacción.


El astronauta de la NASA Kjell Lindgren (izquierda) y la astronauta de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA), Kimiya Yui, participan en una sesión de degustación de alimentos.
Créditos: NASA

Se requiere que el equipo de Space Food Systems satisfaga las necesidades nutricionales de cada miembro de la tripulación mientras cumple con los requisitos de espacio de almacenamiento limitado, opciones de preparación limitadas y las dificultades de comer sin gravedad.

La comida desempeña un papel social y psicológico crítico durante la estadía de un astronauta en la ISS.

Los miembros de la tripulación tienen la oportunidad de aumentar algunas de sus opciones de menú estándar con artículos comerciales disponibles o favoritos personales que les proporcionan comodidad mientras están lejos de casa.

Gusto Pruebas y embalaje


Vickie Kloeris de la NASA analiza las opciones de alimentos de los miembros de la tripulación para Acción de Gracias y la importancia de la comida en misiones de larga duración.
Créditos: NASA

El grupo Space Food Systems desarrolla recetas y comidas de muestra para realizar pruebas, así como el diseño de envases y embalajes apropiados para el almacenamiento a largo plazo.

La cocina de prueba es donde nuevas recetas son desarrolladas y comidas por probadores dispuestos del gusto.

Además, el equipo puede volver a empaquetar bebidas, galletas, dulces y otros productos secos que los astronautas seleccionan para sus menús.

Como ejemplo, las bebidas comienzan en forma de polvo y cuando se pesa la cantidad apropiada de polvo, el recipiente de bebidas se sella en la parte superior permitiendo que el agua se inyecte directamente una vez en órbita.

La producción y el envasado de alimentos varía en función del carácter perecedero del artículo.

Por lo general, los productos termoestabilizados se producen todo el año y las bebidas se envasan según sea necesario.

Los alimentos rehidratables se empacan solo 6-8 meses antes del lanzamiento para prolongar la vida útil.


Vickie Kloeris de la NASA analiza el tiempo de preparación y el envasado de alimentos para misiones de larga duración.
Créditos: NASA

Alimentos para misiones de larga duración y clase de exploración

El Proyecto de Tecnología Avanzada de Alimentos (AFT, por sus siglas en inglés), parte del Programa de Investigación Humana (HRP), se enfoca en reducir la masa, el volumen y el desperdicio de todo el sistema integrado de alimentos que se utilizará durante las misiones de exploración.

Los investigadores de AFT investigan métodos para extender la vida útil y la aceptabilidad de los alimentos hasta cinco años.

AFT también está explorando activamente soluciones bioregenerativas, como verduras cultivadas como un componente del sistema alimentario general.


Científico de laboratorio de alimentos empaqueta alimentos para vuelos espaciales.
Créditos: NASA

Equipo utilizado por el equipo de comida espacial:

Prueba de cocina para preparar conceptos de productos
Secadoras
Laboratorio de pruebas sensoriales para pruebas de sabor
Caldera con camisa de vapor de 40 galones
Mezclador de pie Hobart
Horno de convección doble
Seis quemadores de estufa
Sellador de cámara vertical
Secador de hielo Millrock
Dixie Canner

Puntos de contacto:

Vickie Kloeris
Grace Douglas
Kimberly Glaus-Late

Editor: Jeffrey Brief

nasa.gov/content/space-food-systems